El lenguaje corporal: seis errores que no debes cometer


  • 14 de abril de 2019

  • blog.infoempleo.com

Algo que de sobra sabemos es que el cuerpo refleja nuestro estado emocional sin que seamos conscientes de ello. De una forma más menos perceptible, dependiendo de la expresividad de cada cual, las filias y fobias se notan nada más mirarnos, sin necesidad de que quien observa escuche lo que se está diciendo. El cuerpo delata.


Por este motivo, es importante que se sea consciente de lo que se comunica con la postura corporal dependiendo del escenario en el que te encuentres.


Lenguaje corporal durante una entrevista


Ser natural, como muchas veces se aconseja, no es algo que se pueda imitar a no ser que te dediques al mundo de la interpretación. Por lo tanto, lo que hay que hacer es centrarse en evitar ciertas posturas que puedan distraer la atención de la persona que entrevista o generar una mala sensación.


1. Es el caso de los apretones de manos. Aunque la timidez o el nerviosismo lo dificulten, hay que hacer un esfuerzo por dar un apretón de manos firme y mirando a los ojos. Tender la mano con decisión es indicativo de seguridad. El contacto visual es importante porque tiene que ver con el interés que se muestra. Desviar la mirada puede leerse como falta de ese interés.


2. Al sentarte mantén la espalada recta, aunque relajada, buscando el centro con el resto del torso. Es decir, procura no adelantar el cuerpo excesivamente, esto delata nerviosismo. Ni recostarte mucho que equivaldría a una actitud demasiado relajada, lo que puede interpretarse como de autosuficiencia y subestimación del otro, algo que no corresponde con la situación.


3. Mover los brazos con naturalidad, evitando grandes aspavientos o excesiva gestualidad con ellos, aporta expresividad a tus palabras. Demasiado movimiento distraería la atención de tu interlocutor y lo adecuada que es tu experiencia laboral quedaría en un segundo plano.


En general, mantener el contacto visual, sonreír y utilizar brazos y manos para acompañar tus palabras serán las claves de un lenguaje corporal que transmite seguridad y atención.


Lenguaje en sesiones de networking


A diferencia de lo que ocurre en una entrevista, el status entre las personas que participan en la comunicación en un evento de networking es más horizontal. Por este motivo, tan solo es importante que haya actitud de escucha y, cuando toque, tener iniciativa y explicar tu pitch atento a las señales que se envían desde la persona con la que se habla, lo que se quiere comunicar.


4. Detente un momento a leer la tarjeta de visita que te ofrecen y hacer un comentario sobre algún detalle que te guste. Dedícale unos segundos antes de guardarla. Es una forma de escuchar lo que ofrece la persona con la que hablas. Mostrar interés y no estar centrado en exclusiva en ti mismo, es sumamente sexy para tú interlocutor. Tenlo en cuenta para cualquier situación.


5. Cuida el tono de voz. Con el volumen que se utiliza para hablar se puede ser invasivo. Esto es algo que predispone a la antipatía. También lo es utilizar demasiado perfume e impregnar el aire que se respira con la omnipresencia de un olor característico. Corres el peligro de que el aroma no sea del agrado de tu interlocutor y deje de prestarte su atención para centrarse en alejarse de ti cuanto antes.


6. Referente a lo invasivo que pueda resultar alguien es interesante fijarse en la cercanía corporal con el interlocutor. Cuando hay confianza, la distancia con quien se habla suele ser menor. En un evento de networking la distancia debe respetarse. Una señal de que se está demasiado cerca suele ser que la persona con la que se habla va dando pasos hacia atrás para recuperar la distancia en la que se siente cómoda. Si se trasgrede ese espacio una y otra vez es muy probable que se genere rechazo hacia todo lo que provenga de ti.


Lenguaje durante una reunión


Dependiendo de la formalidad del evento se puede adoptar una actitud más o menos relajada. De todas formas, es importante dejar claro corporalmente que interesa lo que está ocurriendo. Para ello, es recomendable estar incorporado en la silla, evitar posturas recostadas que se interpretan como de pasividad y falta de interés. En las reuniones, cuando te toque intervenir, procura tener contacto visual con todas las personas que participan y no centrarte en una, que suele ser la de mayor rango. Contribuirás a crear un ambiente de confianza donde se lea que hablas para todo el mundo.


En el ámbito de lo profesional lo recomendable es saludar a todas las personas dando la mano, sin diferenciar entre hombres y mujeres. Utiliza esta fórmula para cualquier reunión. Acompañándola con contacto visual y sonrisa.

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