Buscar trabajo también exige cuidarse: las enseñanzas de Xuan Lan para afrontar el proceso con equilibrio

Publicada el 12 de septiembre de 2026. Fuente: Segoviaempleo

Buscar empleo requiere tiempo, organización y constancia, pero también una considerable inversión emocional. Preparar un currículum, adaptarlo a cada oferta, enfrentarse a entrevistas o esperar una respuesta puede generar cansancio, inseguridad y frustración. Por eso, el autocuidado no debería considerarse una distracción dentro de este proceso, sino una parte esencial de él.

Ayer sábado, 12 de septiembre, Segovia recibió en la Pradera de San Marcos a Xuan Lan, una de las grandes referentes del yoga y el bienestar en nuestro país, en una actividad organizada por la Fundación Caja Rural de Segovia. Su visita ha sido una buena oportunidad para recordar algunas de sus enseñanzas y aplicarlas a un ámbito en el que también necesitamos aprender a escucharnos: la búsqueda de empleo. 

Antes de dedicarse profesionalmente al yoga, Xuan Lan trabajó durante diez años en marketing y banca. Finalmente, decidió dejar un empleo estable para orientar su carrera hacia aquello que había descubierto como su verdadera vocación: enseñar yoga y contribuir al bienestar de otras personas. Así lo cuenta en su biografía oficial.

Su historia no significa que todos debamos abandonar nuestro trabajo o cambiar radicalmente de profesión. Su principal enseñanza es otra: conviene detenerse, escucharse y preguntarse qué necesitamos, qué podemos aportar y hacia dónde queremos avanzar.

Cuidarse no significa dejar de buscar

Cuando estamos buscando trabajo, es fácil pensar que cada minuto que no dedicamos a consultar ofertas, enviar candidaturas o mejorar el currículum es tiempo perdido. Sin embargo, mantenerse permanentemente en alerta no garantiza mejores resultados. Al contrario, puede reducir nuestra capacidad de concentración, aumentar la ansiedad y hacer que lleguemos agotados a las oportunidades realmente importantes.

El autocuidado no consiste en abandonar nuestras responsabilidades, sino en crear las condiciones necesarias para afrontarlas con mayor claridad. Descansar, moverse, alimentarse adecuadamente, relacionarse con otras personas y establecer límites también forman parte de una búsqueda de empleo saludable.

Parar para poder continuar

Xuan Lan ha señalado que “sentir nuestro cuerpo y respirar son dos cosas que no hacemos en nuestro día a día cuando son muy importantes”. Es una reflexión sencilla, pero especialmente útil cuando vivimos un periodo de incertidumbre.

Antes de responder apresuradamente a una oferta o de entrar en una entrevista, puede ayudarnos detenernos durante unos minutos y prestar atención a la respiración. No hace falta saber yoga ni realizar una práctica compleja. Basta con apartar el teléfono, respirar lentamente y volver a centrar la atención en el momento presente.

Una pausa breve puede ayudarnos a ordenar las ideas, rebajar la tensión y responder desde la serenidad, en lugar de hacerlo desde el miedo o la urgencia.

Constancia frente a inmediatez

Otra de las ideas que Xuan Lan repite en sus enseñanzas es que las transformaciones no se producen de un día para otro: necesitan práctica y constancia. En la búsqueda de empleo sucede algo parecido.

No siempre recibiremos una respuesta inmediata. Algunas candidaturas no prosperarán y habrá entrevistas que no terminen como esperábamos. Esto no significa que estemos fracasando. Cada currículum revisado, cada nueva competencia adquirida y cada conversación profesional forman parte del camino.

Puede ser más eficaz establecer una rutina realista que pasar jornadas enteras buscando ofertas hasta terminar exhaustos. Reservar unas horas concretas, fijarse objetivos asumibles y respetar el tiempo de descanso permite mantener el esfuerzo durante más tiempo.

Escuchar el cuerpo y las emociones

El cuerpo suele avisarnos cuando estamos sobrepasando nuestros límites: aparecen el cansancio, la tensión muscular, las dificultades para dormir o la falta de concentración. Escuchar esas señales también es una forma de responsabilidad.

Incorporar movimiento a la jornada, salir a caminar, hacer pequeños descansos, cuidar el sueño o desconectar durante un rato de las pantallas puede ayudarnos a recuperar energía. Y cuando el desánimo o la ansiedad se prolongan y dificultan la vida cotidiana, pedir ayuda profesional también forma parte del autocuidado.

Separar nuestro valor de los resultados

Una candidatura rechazada no determina nuestra capacidad ni nuestro valor personal. En muchos procesos intervienen factores que no podemos controlar: el número de aspirantes, las necesidades internas de la empresa, la experiencia concreta requerida o incluso un cambio en la propia oferta.

Conviene aprender de cada experiencia sin convertirla en un juicio contra nosotros mismos. Podemos revisar qué mejorar, pedir orientación y seguir preparándonos, pero también reconocer el esfuerzo realizado y las capacidades que ya poseemos.

Reconectar con el propósito

Xuan Lan define su práctica como una forma de desconectar de la rutina para reconectar con uno mismo. Esa reconexión también puede ayudarnos a orientar nuestra trayectoria profesional.

Antes de enviar candidaturas de manera automática, merece la pena preguntarse: ¿qué tipo de trabajo estoy buscando?, ¿qué sé hacer bien?, ¿qué quiero aprender?, ¿en qué entorno podría aportar más?, ¿qué condiciones necesito para sentirme bien?

No siempre podremos encontrar inmediatamente el empleo ideal, pero conocer nuestras prioridades nos permitirá tomar decisiones más conscientes y presentar mejor nuestro perfil.

Cuidarse también es avanzar

Buscar empleo no debe convertirse en una lucha constante contra uno mismo. La disciplina es necesaria, pero también lo son la paciencia, el descanso y la amabilidad con la que nos hablamos durante el proceso.

Desde Segovia Empleo, el portal de empleo de la Fundación Caja Rural de Segovia, queremos recordar que cuidarse no es perder el tiempo ni alejarse del objetivo. Es proteger la energía, la confianza y la claridad que necesitamos para reconocer y aprovechar las oportunidades cuando aparezcan.

A veces, avanzar consiste en enviar una candidatura. Otras veces, en aprender algo nuevo, pedir ayuda, salir a caminar o detenerse unos minutos para respirar. Todo ello forma parte del camino.


Compartir noticia: